Así empieza la historia de Vasco de Gama. En la pequeña ciudad de Tordesillas (1493), en el núcleo del Reino de Castilla, se reunieron distintos diplomáticos y embajadores para discutir un acuerdo que pusiese fin a la rivalidad de las dos potencias atlánticas. El Papa Alejandro VI trazó una línea en el orbe, empleando una línea vertical que atravesaba el Ártico y el Antártico junto al océano Atlántico.

Los portugueses, sus más leales hijos cristianos, recibieron la mitad oriental del mundo, en base a que gracias al cuerpo de cartógrafos y astrónomos de Juan II a diferencia de los de Isabel, eran más experimentados, y convencieron al rey y al Papa trazar la línea desde su posición original hacia el oeste entre las islas de Cabo Verde hasta la costa de Brasil.

«La Guerra de Sucesión Castellana puso de manifiesto la gran rivalidad entre las potencias atlánticas de Portugal y Castilla»

Algunos piensan que todavía no se había descubierto, otros consideran que los portugueses habían llegado poco después de Colón. No se sabe con certeza, pero si es una evidencia que, el equipo de cartógrafos portugueses, ejecutaron una jugada maestra que perjudicó la parte territorial de Isabel de Castilla a favor de Juan II.

El rey Juan II estaba en lo cierto al desconfiar de Colón, ya que sus asesores le aseguraron que lo que había descubierto no era Asia, era otra cosa, quizás un continente nuevo, por lo que los portugueses siempre estuvieron un paso por delante que sus primos españoles.

«Mapa global donde se representa las delimitaciones efectuadas en el Tratado de Tordesillas»

Las dos potencias ibéricas habían calculado los límites definidos del globo, y se los habían repartido como una herencia privada de dos hermanos. Aquellos territorios por descubrir (la India y China, y las Américas) debían de ser convertidos al cristianismo, basándose en la Cláusula del Testamento de Adán. Juan II, al igual que Isabel para los españoles, se convertirá en el Príncipe Perfecto, la figura nacional que hizo posible la creación del Primer Imperio Global del mundo.

Vasco de Gama, a la cabeza del descubrimiento marítimo

Nacido en Sines (Portugal), en 1460-1524, Vasco de Gama fue un hábil explorador que se convertiría en el primer europeo en realizar un viaje oceánico hasta la India. No fue el primer candidato para este viaje, ya que el rey Manuel (coronado tras la muerte de Juan II el año 1495), se lo pidió al experimentado Paulo, pero cayó enfermo y tuvo que cederle el puesto a Vasco de Gama.

«Cerámica donde se representa la Sao Gabriel, el buque insignia de De Gama»

A finales del siglo XV, Portugal estaba comenzando a ser un referente de exploración naval haciendo competencia a Génova. Su producción de cañones era de una calidad impresionante y se encontraban entre los más avanzados de Europa, ya que los portugueses realizaron experimentos en mar y tierra, que acabaron por perfeccionarlos para su uso naval.

La expedición de Vasco de Gama era austera a pesar de su trabajada planificación. Los barcos se reforzaron con materiales más resistentes para aguantar el largo viaje, y no se aceptaron marineros que no hubieran tenido al menos años de experiencia a la mar. Lo mejor de Portugal fue enviado a la mar el 8 de julio de 1497.

Vasco de Gama comandaba el buque insignia Sao Gabriel, junto a la Sao Rafael: dos imponentes Carracas que dirigían la pequeña flotilla de exploración. De Gama se lanzó hacia el vacío Atlántico para que los vientos le impulsasen hasta el continente africano como había hecho anteriormente Díaz. Una vez llegase al Cabo de la Buena Esperanza, terminaría lo que Díaz empezó.

Disparar primero, y preguntar después

Los portugueses sufrieron los principales inconvenientes del largo viaje. El escorbuto se expandió entre la tripulación, y los meses en el mar pasaban factura psicológica a sus navegantes. El Océano Índico medía treinta veces más que el Mediterráneo. A diferencia de Cristóbal Colón, De Gama no viajó en un océano sin tierra, por lo que el ritmo de navegación estaba marcado por los grandes paisajes africanos.

El navegante portugués alcanzó la costa africana oriental, accediendo a la ciudad de Mozambique. Los portugueses fueron conscientes de una realidad aterradora; los musulmanes tenían fuerte presencia en el Mar Índico. Ante este desafío, tras meses en el mar, los portugueses capturaban rehenes musulmanes, irrumpiendo en el pacífico mar de la India a base de cañonazos.

«Los portugueses tuvieron una potencia de fuego sin rival en el mar índico, que posteriormente se los ha representado en cuentos de terror para niños»

En Mozambique, el sultán musulmán africano tenía interés en aquellos extraños viajeros, por lo que subió a los barcos para iniciar un acuerdo comercial. De Gama quiso impresionarle con las baratijas que daban a los nativos de la costa africana, por lo que el sultán se rió de él y le exigió telas escarlatas.

Los portugueses no sabían que en aquellas aguas, el comercio era rico y dinámico a diferencia del europeo y el africano. El sultán los tomó por turcos o piratas, por lo que De Gama le mintió y admitió ser un comerciante del Imperio Otomano.

El sultán se lo creyó y en vez de conseguir su tela se conformó con un espectáculo pirotécnico de las bombardas portuguesas. De Gama necesitaba pilotos, por lo que una noche asaltó la costa y secuestró a unos cuantos musulmanes antes de que una flota de patrulla islámica les persiguiese.

Algunos de los musulmanes murieron tras ser torturados o lanzarse al mar para preferir ahogarse a continuar con los portugueses. De Gama se conformó con quedarse un único musulmán con vida.

La primera vez que los cristianos vieron hindúes

Cerca de la ciudad india de Malindi, los portugueses localizaron unos barcos que no tenían símbolos musulmanes. Una vez subido aquellos barcos, se encontraron a extrañas gentes, que al enseñarles una imagen de Cristo en la Cruz, se postraron ante la imagen y acto seguido hicieron plegarias.

Los portugueses aliviados celebraron el primer avistamiento de lo que creían que eran cristianos, en realidad eran hindúes, que en las fuentes juraban que decían “¡Cristo! ¡Cristo!”, pero que seguramente decían: ¡Krisna!

El recibimiento de los portugueses a Malindi debió de ser algo espectacular, ya que los hindúes realizaron fuegos artificiales en un oscuro cielo que debió maravillar a los portugueses. Allí, el sultán musulmán les proporcionó un piloto hindú que les mostraría un camino seguro hacia Calicut.

Lo primero que vieron los portugueses de la India fue unas laderas densamente pobladas de árboles y llanuras estrechas con arena de playa blanca. Habían recorrido diecinueve mil kilómetros y perdido a muchos marineros por el camino, lo habían conseguido, habían llegado a la India.

Joao Nunes, judío converso, protagonizó el desembarco más famoso de la historia portuguesa, equiparable al de Colón en el Caribe. Descubrieron un recibimiento de musulmanes muy simpáticos, esto les decepcionó, ya que no esperaban que la influencia islámica fuera tan fuerte en la India. El árabe era la lengua vehicular.

Recibieron una noticia de que un rey cristiano que residía en Calicut quería recibirlos, por lo que Vasco de Gama asistió pensando que se trataba del Preste Juan, la figura mitológica, llevándose unos trece hombres y el resto quedándose en los barcos.

Su frugal entrada en la ciudad india fue recibida por una multitud que los portugueses no habían visto igual en su propio hogar; miles y miles de residentes llenaban las calles para recibirlos.

Una vez llegado a la Cámara de Audiencias, Vasco de Gama se encontró con el rey indio al que consideraba el Preste Juan, de tez oscura, gran estatura y anciano. Este rey vestía algodón de calidad, con perlas como botones y los ojales con hilos de oro, según describe la fuente primaria.

El choque de dos culturas

El Rajá indio de Calicut, al que los portugueses llamaban Zamorín, se llamaba Samutiri Manavikraman. Intentó de todos los medios posibles comprender a los portugueses y hacer que estos se sintieran cómodos en su ciudad, intentando conseguir condiciones favorables para ambas partes, aunque ni el Zamorín ni Vasco de Gama, llegaron a entenderse mutuamente.

«Vasco de Gama en presencia del Zamorín»

En la corte de Zamorín, los musulmanes tenían gran poder. Los portugueses recelaban de ellos y Vasco de Gama llegó a preguntar al Rajá cómo un monarca cristiano como él podía tratar con herejes como ellos.

Las tensiones aumentaron cuando De Gama se negaba en rotundo a que sus hombres desembarcaran en Calicut, pues temía que el Zamorín o los musulmanes le tendieran una trampa.

Se entregó al Rajá una carta del rey Manuel de Portugal, por lo que De Gama pudo convencerlo de que eran embajadores, y no piratas ni mercaderes. Sin embargo, Zamorín de Calicut no les dejó marcharse, ya que no entendía porque eran reacios a comerciar con ellos.

Los portugueses no entendían que durante milenios, era costumbre en la India dejar toda la mercancía de los barcos al puerto para venderla. Este choque cultural llevaría a un malentendido sin precedentes.

El pensamiento portugués, desconfiado y belicoso, proviene de la experiencia de la Reconquista. Los peninsulares solo sabían hacer la guerra contra los musulmanes, y décadas de luchas por la costa africana, les había generado una cierta inseguridad hacia lo desconocido.

Los portugueses solo desembarcaron una parte de sus mercancías, incumpliendo lo acordado con Zamorín. Los indios habían ofrecido una posibilidad de que los portugueses participasen de la vida comercial de la ciudad.

Los marinos portugueses consiguieron comprar una pequeña porción de especias. Pero los hindúes, a los que los portugueses consideraban cristianos, se mostraron muy hospitalarios y dejaron que los portugueses comieran y durmieran en sus hogares.

Calicut era una de las grandes productoras de jengibre, pimienta y canela de la india, aunque no era la más importante, ya que las especias de gran calidad provienen de Ceilán y Malaca (Indonesia).

A fuego y pólvora

Los portugueses, desconfiados, sospechaban que Zamorín estaba planeando matarlos a todos por sugerencias de sus consejeros musulmanes. La incomprensible configuración política y comercial de la India era demasiado para ellos, y querían volver a casa. Algunos portugueses intentaron volver a las naves, pero fueron arrestados, algo que Vasco De Gama no pudo tolerar.

«El Zamorín intento por todos los medios un pacífico y justo acuerdo con los portugueses, pero la incomprensibilidad de los portugueses del funcionamiento de la política oriental, impidió cualquier acuerdo amistoso.»

Entonces, decidió improvisar. Abandonó todas sus mercancías en el puerto y secuestró a hindúes de Calicut para luego abandonar la ciudad con su flotilla. El Rajá estaba furioso porque De Gama no cumpliera la parte acordada, por lo que envió como represalia una flota de castigo.

Sin embargo, los barcos indios sufrieron una tormenta de fuego de los barcos portugueses, aquella fue la primera vez que los habitantes de la India sufrirían la ira de los francos, y no sería la última.

A partir de la ruptura de relaciones, la costa india se convirtió en un lugar peligroso para los europeos. Los musulmanes sospechaban que en realidad no eran piratas turcos, sino cristianos europeos, por lo que debieron de estar consternados de cómo era posible que estuvieran navegando por aquellas aguas.

Los portugueses procuraron varios intentos de acceder a las aguas manantiales para cargar los barcos de agua fresca. El 2 de enero de 1499, avistarían la costa africana, aunque los síntomas de escorbuto reaparecieron en la tripulación de De Gama, acabando con la vida de muchos de ellos.

Las carabelas bombardearon la ciudad de Mogadiscio, ciudad musulmana de la costa africana, sin previo aviso. El 7 de enero llegaron a Malindi donde fueron bien recibidos. Las naranjas que obtuvieron, salvaron al resto de portugueses de morir por escorbuto.

El sultán musulmán de Malindi se granjeó así una amistad con De Gama, que recibió un colmillo de elefante para que fuera entregado a Manuel I de Portugal como símbolo de amistad. Algunos musulmanes partieron con los portugueses, ya que querían ir con ellos a Lisboa para conocer aquella extraña civilización.

El resultado final: comienza la guerra santa en la India

La travesía se considera una epopeya nacional que en Portugal comparan con la Odisea de Homero. Se trata de un viaje que duró un año, navegando cerca de cuarenta mil kilómetros. Bartolomé Díaz, y después De Gama, confirmaron que circunnavegando África se podía llegar a la India.

De Gama se convirtió en un héroe, volvería a la India como gobernador y almirante de las Indias, y moriría en aquellas extrañas tierras tras sucumbir a la malaria. Las especias llenarían los puertos de Portugal, provocando el colapso económico de Venecia y Génova.

«Tumba de Vasco de Gama en Lisboa»

El mundo musulmán también se aterró ante la posibilidad de que los “francos”, hubieran conseguido acceder a su retaguardia y poner en peligro no sólo su monopolio, sino dejar vulnerable La Meca, Egipto y todo el mundo islámico.

La Carrera de Las Indias había terminado para dejar paso a una Guerra Santa donde Portugal se enfrentaría a todo el poder islámico de oriente junto a un mundo indio que no quería que los nuevos visitantes se asentaran en su territorio. La conquista había empezado, y su resultado, se verá en el próximo artículo.

Bibliografía

  • Roger Crowley (2015), El Mar sin Fin, Portugal y la forja del primer Imperio Global (1483-1515), Ático de los Libros, Barcelona-Madrid.
  • Danvers, Frederick Charles (1966), The Portuguese in India. Vol 1. Londres
  • Donkin, R. A. (2003), Between East and West: The Moluccas and the Trade in Spices up to the Arrival of the Europeans. Filadelfia.
  • Pereira, Duarte Pacheco (1937), Esmeraldo de Situ Orbis. Edición y traducción de George H. T. Kimble. Londres.
  • Roteiro da Viagem (1838), Que em Descobrimiento da India pelo Cabo da Boa Esperanca Fez Dom Vasco de Gama em 1497. Oporto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *