¡Hola de nuevo, clionautas! Una vez más estoy en el Rincón Friki para recomendaros una saga de libros que encantará a los amantes de la Historia. Hace unos meses os hablé del manga/anime Golden Kamuy. Hoy me gustaría hacerlo sobre los papeles de Harry Flashman.

Harry Flashman

George MacDonald Fraser empezó a publicar en 1969 esta ficción histórica que cuenta con un protagonista, unas aventuras, un humor y un trasfondo histórico memorables. Si no la conocéis, os recomiendo encarecidamente que os animéis a leerla.

Son un total de 12 novelas en las que observaremos cómo Harry Paget Flashman (1822-1915), el más canalla y cobarde soldado del ejército británico, construyó la más distinguida y fraudulenta hoja de servicios de todo el Imperio.
La obra tiene un formato de memorias. Flashman, ya anciano, decide escribir la verdad sobre su carrera militar y destapar la farsa que fueron sus gestas al servicio de la Corona, que le valieron ascensos, las mayores condecoraciones y ser aclamado como héroe nacional:

“Lo digo no para justificarme, sino en aras de la estricta verdad. Este relato será totalmente fiel; con ello rompo una inveterada costumbre de ochenta años. ¿Por qué iba a hacerlo? Cuando uno es viejo como yo y sabe muy bien lo que era y sigue siendo, todo le da igual […]
[…] puedo contemplar el retrato del joven oficial de los húsares de Cardigan que cuelga encima de mi escritorio, alto, dominante y tirando a guapo tal como yo era por aquel entonces [… ] y decir que es el retrato de un tunante, mentiroso, fullero, ladrón, cobarde y también pelotillero de marca mayor.”

Flashman (1969)

En cada novela veremos cómo un cobarde e incompetente oficial, mediante una mezcla de suerte y astucia, acumula una fama y prestigio que no le corresponden. La lectura es hilarante, con Flashman siempre dispuesto a manipular y sacrificar a sus propios compañeros para evadir el peligro y llevarse todo el crédito.

A lo largo de una carrera que abarca desde 1840 hasta 1894, le tendremos inmerso (para su horror) en escenarios tan famosos como la guerra anglo-afgana, el motín cipayo, la Segunda Guerra Sij, la Segunda Guerra del Opio, Rorke’s Drift o la batalla de Balaclava.

También combatirá a piratas en Borneo, trabajará en un barco negrero, traficará opio y armas, será apresado y hasta convertido en esclavo múltiples veces. Una serie de horrores sin fin que le impiden tener la vida tranquila y sin amenazas que tanto ansía.

¿Por qué me parece recomendable la obra de Fraser? Por una parte por el gran personaje que es el propio Flashman; y por la otra el excelente contenido histórico del que hacen gala los libros. Veámos cada punto con algo más de profundidad.

El protagonista

Lo primero que ha de destacarse de Harry Flashman es que es todo un antihéroe. En el cine y literatura los antihéroes suelen presentársenos como personas con ciertos defectos, pero que, más allá de usar métodos crueles, ser desagradables o tramposos, terminan por realizar actos heroicos. Además de contar con un pasado trágico que les justifique.

Con Flashman esto no sucede. Es un tipo avaricioso, cruel, vicioso, mujeriego, mentiroso y por encima de todo, cobarde. Es este último punto el que convierte sus aventuras en algo desternillante. En cada uno de los líos en que se ve envuelto, como batallas o altercados, Harry jamás luchará por nada que no sea salvar su propio pellejo. Dejará que otros peleen por él, buscará la ruta de escape más segura y huirá veloz como un galgo.

Esto se combina con el hecho de que casi siempre logra ocultar al resto de personajes su inutilidad y cobardía. Ya sea por estar en el lugar adecuado en el momento idóneo, por su gallardo y noble aspecto, o por torcer la realidad y hacer suyos los logros de un compañero defenestrado; Harry suele terminar cada novela convertido, a ojos del ejército, de la Reina Victoria y del público británico, en el héroe que no es.

Tampocoo cuenta con una trágica justificación de su bajeza moral. Ya era así desde la infancia. Hay que aclarar que Flashy no es un personaje creado completamente por Fraser. En realidad tomó a un personaje secundario llamado Flashman de la novela semi-biográfica de 1857 “Tom Brown’s School Days”, de Thomas Hughes. Era un abusón con un fondo cobarde que acosaba al protagonista, Tom Brown, pero terminaba expulsado de la escuela Rugby por embriaguez. George MacDonald Fraser decidió hacerlo suyo en 1967, continuando la historia de este muchacho a partir de su expulsión.

Como el mismo Flashman afirma varias veces, sus únicos talentos son los idiomas, la equitación y la fornicación. Lo primero hacen de él un espía y diplomático útil para la Corona; lo segundo es útil para huir; y lo tercero puede tanto salvarle, como meterle en nuevos problemas.

El sexo abunda durante la lectura. Flashy es un tipo alto (1,88m), guapo y con unas patillas irresistibles. Si a su facilidad para gustar a las mujeres le sumamos que es un obseso sexual y un descarado, nos encontramos con que ha seducido a algunas de las mujeres más destacadas de su tiempo. Lola Montez, la raní Lakshmibai, la futura emperatriz Ci Xi o la reina Ranavalona I de Madagascar no pudieron resistirse a sus patillas.

A menudo son sus malos actos los que provocan el inicio de sus desventuras. Ya sea por flirtear con una mujer que no corresponde, apostar con la gente equivocada, o denigrar a un peligroso agente extranjero. Ejemplo: Flashy hizo que un joven Otto von Bismark se enfrentase en un combate de boxeo a un campeón británico. Las consecuencias por humillar al prusiano darían lugar en 1848 a una de sus más inverosímiles experiencias. Si no estáis corriendo ahora mismo a por el libro yo ya no sé cómo convenceros.

No es ningún santo, como él reconoce en sus memorias. Esta forma de ser le hace un personaje muy especial, con una identidad propia que lo hace inolvidable. Lo considero infinitamente más fiel a la realidad humana que los típicos protagonistas de aventuras. Siempre valientes, sin un mal pensamiento, desinteresados, fieles, dispuestos al sacrificio, con la brújula moral apuntando permanentemente hacia el bien… Además esto hace que en las contadas ocasiones que decide salvar a otros sean especiales y una verdadera sorpresa.

Por suerte para los lectores, Sir Harry Paget Flashman no es un héroe. De serlo no tendríamos a este genial protagonista.

La Historia la hacen las trivialidades

Pese a que Flashman es un personaje ficticio, el mundo por el que se mueve es nuestro siglo XIX. Este es el segundo elemento que hizo que me rindiese ante el autor. Cada novela tiene lugar durante algunos de los episodios más interesantes de la centuria.

La lista de personajes históricos que hacen aparición es gigantesca. Algunos de los más memorables son Bismark, Lincoln, Palmerston, Disraeli, el conde Ignatyev, lord Cardigan, James Brooke, Victoria I, el general Custer…

Pero también los personajes ficticios son estupendos. Fraser logra que me pregunte continuamente si tal tipo es real o no,  o en quién estará basado. Es excepcional Charity Spring, un capitán negrero obsesionado con los clásicos latinos.

Los eventos que sirven de telón de fondo para la aventura están muy bien documentados. El autor añade notas y anexos para ofrecernos información adicional sobre las guerras que estamos presenciando, aspectos culturales o los personajes. También recomienda bibliografía y lecturas.

George MacDonald Fraser

A mi juicio, La genialidad de Fraser reside en lo bien que incorpora a Flashman a hechos históricos reales. A menudo emplea testimonios de los protagonistas originales o personajes de cuadros para encajarle y darle un aire de verosimilitud a su participación. Harry es sujeto activo en algunos de los más sonados desastres y triunfos del Imperio Británico, influyendo en las decisiones de sus superiores o trastocando con sus acciones el devenir de los acontecimientos.

Fraser se encarga de que las opiniones que vierte Flashman sobre guerras, culturas o personas coincidan en buena medida con testimonios de la época y trabajos de historiadores. Y si Harry se equivoca en alguna de sus observaciones (por parcialidad, odios personales o falta de información) Fraser suele señalarlo e indicar fuentes que lo refuten.

Uno de los puntos fuertes es que el grueso de las tramas suelen tener lugar en países muy interesantes, como Afganistán, India, Madagascar, Borneo, China, Rusia, EE.UU… Esto hace que cada libro sea completamente distinto al anterior.

La obra hace algo a mis ojos necesario en la narración histórica: desacraliza la Historia y a sus protagonistas. Elimina de ellos todo romanticismo e idealización. Los gobernantes no son los grandes estadistas preparados e informados que imaginamos, los generales suelen ser incompetentes, los soldados codiciosos y brutos, las batallas aterradoras y caóticas, las sociedades hipócritas… Del devenir histórico dice lo siguiente:

«…dejo constancia aquí de este hecho de cómo los grandes acontecimientos se deciden por meras trivialidades.
Los estudiosos, por supuesto, no admitirán esto. Es la política, dicen, y los planes sutilmente trazados de los estadistas lo que influye en el destino de las naciones; son las opiniones de los intelectuales y los escritos de los filósofos lo que establece el destino de la humanidad.
Bueno, quizá tengan su parte de razón, pero según mi experiencia, el curso de la historia a menudo la traza alguien que tiene dolor de vientre o no ha dormido bien, un marinero que se ha emborrachado, o una puta aristocrática que mueve muy bien el trasero.»

Flashman: Royal Flash (1970)

A una de las figuras que más castiga es a la del héroe. No sólo lo hace a través de Flashman (un héroe falso producto de confusiones, coincidencias o mentiras), sino también a través de algunos de los personajes reales que se pasean por las páginas. Frente a la imagen tradicional de hombres nobles, valientes y patriotas; los muestra como ambiciosos buscadores de fama y riqueza, locos fanatizados, o directamente como idiotas con poco instinto de autoconservación.

“El mito de la llamada valentía, que está hecho mitad de miedo y mitad de locura (en mi caso, sólo de miedo) resulta beneficioso para todo el mundo; en Inglaterra, uno no puede ser un héroe y una mala persona.”

Flashman (1969)

Lo mismo hace con los propagandistas del colonialismo que buscan extender la civilización occidental a los pueblos no europeos. Harry los ve como beatos que no acaban de comprender que sus acciones traerán terribles conflictos.

Flashman in the Great Game (1975)

Conclusión

Os animo encarecidamente a darle un tiento a estas novelas. Son divertidas, su protagonista inolvidable, los escenarios variados e interesantes, y, sobre todo, ofrece una vasta información histórica. Anima a uno a informarse sobre qué elementos de la trama o personajes son reales y cuáles ficticios. Fraser ha logrado enseñarme bastante sobre temas históricos que no domino sobre el Imperio Británico e infinidad de países, además de despertar mi curiosidad para seguir aprendiendo.

En España la serie fue publicada por Edhasa. En mi caso los siete que llevo leídos los obtuve a través de mi biblioteca municipal y tirando de internet. Si necesitáis ayuda para haceros con ellos, podéis contactarme por Twitter en @AaronBJaen

Mil gracias por leerme. ¡Un saludo!

Enlaces

Páginas de la Wikipedia con información y la lista de libros:
            En español: https://es.wikipedia.org/wiki/Harry_Flashman
            En inglés: https://en.wikipedia.org/wiki/The_Flashman_Papers

Entrevista a G. MacDonald Fraser:
http://chuckthompson.com/uncategorized/george-macdonald-fraser-memory/

Artículo de Los Angeles Times:
https://www.latimes.com/archives/la-xpm-2008-mar-02-bk-smiley2-story.html

Artículo del Daily Mail:
https://www.dailymail.co.uk/news/article-505956/George-MacDonald-Fraser-revealed-The-truth-man-Flashman.html

Artículo de G. MacDonald Fraser sobre la incorreción política de Flashman:
https://www.dailymail.co.uk/news/article-506219/The-testament-Flashmans-creator-How-Britain-destroyed-itself.html

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